miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un yonqui pateando paraísos

Cuando hay:
La morfina pega primero en la parte de atrás de las piernas, luego en la nuca, y después se extiende una gran relajación que despega los músculos de los huesos y parece que uno flota sin límites, como si estuviera tendido sobre agua salada caliente. cuando esta relajación se extendió por mis tejidos, experimenté un fuerte sentimiento de miedo. tenía la sensación de que una imagen horrible estaba allí, más allá de mi campo de visión, moviéndose en cuanto volvía la cabeza de modo que nunca podía verla. sentí náuseas; me tumbé y cerré los ojos. pasaron una serie de imágenes, como si estuviera viendo una película: un enorme bar con luces de neón que se hacía más y más grande hasta que calles y tráfico quedaron incluidos en él; una camarera traía una calavera en una bandeja; estrellas en el cielo claro. el impacto físico del miedo a la muerte; el corte de la respiración; la detención de la sangre.
Yonqui, de William Burroughs

de 'Tulsa', por Larry Clark

Cuando no hay:
No puedo explicarte lo que es el mono, aunque me lo pides. Es inexplicable e inconcebible para quien no se lo ha apechugado. Es la tortura y el castigo he- chos a la medida de la infamia del vicio. La nariz se te forra de murciélagos. Te salen litros de mo- quillo líquido que sabe a rayos. La saliva te llena la boca de un caldo de orín fermentado con ácido sulfúrico. Todo te duele con diez tanques. Los ri- ñones se te infestan de ratas que te carcomen los nervios. En las articulaciones de las rodillas, de las muñecas, de los codos, de los tobillos, para qué contarte? En cuanto te mueves y en cuanto no te mue- ves... da igual... Se te mete la cremallera de pin- chos para arriba y para abajo. Se te ponen los nervios de rejones. Tienes un cabreo de sesión con- tinua. La cabeza cencerrea y se te rompe la crisma erre que erre. El insomnio te encapota 24 horas por día. Ni soñar con dormir. Las noches son peores que los días, y viceversa. Se me olvidaba decirte que los ojos se te salpimentan solos y con chile negro. Lagrimeas vinagre y bilis sin poder llorar. Desde la punta de la cebolleta hasta la campana de la mo- londra se te pone la carne de gallina sin necesidad de condiciones atmosféricas.
Pateando paraísos, de Fernando Arrabal


19 comentarios:

Belén dijo...

Buf, son muy descriptivos, casi hsta duele, y no se lo que es un mono ni la morfina...

Besicos

gloria dijo...

Es curioso lo que se parece el mono al desamor, aunque supongo que al final es lo mismo, desengancharse, y es que quitarse es muy jodido (y perdón).
Llevo un rato intentando decidirme entre uno de los dos textos, la foto o la canción, llevo un rato pensando qué me ha gustado más, qué ha sido lo que me ha provocado esta sensación de ahogo que no me deja escaparme de tu blog... Después de ese rato, he descubierto que ha sido el todo, la entrada en sí, su composición, es decir, tú jodío, que no veas lo que cuesta desengancharse ;)
Un besazo (me voy corriendo, ahora que parece que las fuerzas me lo permiten)

Katrina Van Dassos dijo...

Wohohooooo!!
De fliparlo! ;)

Se siente una halagada cuando se acuerdan de ella, (incluso cuando se acuerdan para mal) pero en este caso más.

Desconocía el de Arrabal, tomo seria nota. ¿Va también de un yonflas o qué?

Espero no le haya pasado factura el vino, que según las cantidades/calidades es muy probable que lo convierta en petróleo. Y mientras los alquimistas perdiendo el tiempo con metales nobles, ¿acaso no saben que el oro de hoy es el petróleo? Tendrían que estar todos a base de donsi con cocacola. Ahí, conviertiendo el vino en pa$$$$taca.

64 besos de vuelta pa usted.
Con lo del flog voy cercando el círculo... pero sigo sin identificarle. Shit!

Jesus Dominguez dijo...

El efecto de la morfina me recuerda a la experiencia sexual de un amigo con una señora mayor de 90 kilos que regentaba un bar.

Lo del mno es muy fuerte. La descripción es brutal.

Un aplauso a tu post.

Jesús Domínguez

Un estertor dijo...

Bien, bien, bien, bien.
Preciosa la batalla del sol por aparecer antes de que la noche vuelva y nos joda las flores.
El mono es mamá-dios castigándote por ir por ahí con esas influencias demoníacas como acompañantes, con papá-dios dándote de hostias, dejándote las articulaciones nuevecitas.
Qué desgracia para el cuerpo tener que conocer de repente que todo ese bienestar del placer exagerado era una simple caricatura esculpida entre hueso y piel, piel que cubría una bolsa de pompitas de plástico dibujadas muy graciosamente y que parecían protegerte de todo lo físicamente malo, sugiriéndote un bienestar mental del copón, hasta que... ¡¡¡blic!!! Todas las pompitas han reventado a la vez y ahora no tienes ganas ni de ponerte en pie. Coño, esto es como si la gula se queda sin frigo y sin fogones y tiene que aprender a cazar, comer carne medio cruda y conseguida con crudeza y, además, desplazarse.


Bah, que se me ha ido.
Por cierto, muy amable por sus comentarios, yo también lo he flipado con esta entrada suya. Aunque, una cosa, con la entrada del 26, ¿se refiere a la del televisor y la radio?

PoDarte: también he de agradecer su aportación en forma de fotografiado Boooom.




¡¡¡Un saludo!!!

chitoteno dijo...

NO son de ese hombrecillo, son de un tipo español que no recuerdo el nombre ahora mismo (:

fag dijo...

yeah, tengo "Yonki" esperando en la estantería, lo que acababa de leerme En el camino y quería algo de "tranquilidad" aunque seguí con 13'99 euros..
en fin..

el de arrabal me lo apunto, vaya si me lo apunto ;)

un abrazooo

ROSALÍA dijo...

El texto de William Burroughs bien se asemeja a lo retratado a veces en Callejeros! La fotografía brutal, por cierto. Muy buena.
-----------------
Ahora necesito asimilar lo que comentaba Jesús Domínguez: "El efecto de la morfina me recuerda a la experiencia sexual de un amigo con una señora mayor de 90 kilos que regentaba un bar".
¡¡¡!!! Dios! Nunca se me había ocurrido dar las gracias por las experiencias sexuales tan satisfactorias que he tenido siempre ... ;-)

Tara dijo...

mi madre es adicta a la insulina y cuando le pega el bajón tiene cierto parecido con el mono que cuenta Arrabal... o eso, o es que mi madre es muy dramática!!!

gracias por la sugerencia de "El rincón del minutero", no lo conocía.

Mente Ridícula dijo...

Un mal viaje, a veces. Una anestesia, otras. Me han gustado mucho los posts. ¡Besos!

doppelgänger dijo...

Anteanoche precisamente estuve viendo a Burroughs en Drugstore Cowboy, la peli de Van Sant

(I get up in the morning slaving for breakfast... grande)

El personaje de Matt Dillon, después de meterse un pico, reflexiona sobre los efectos de la morfina... y dice algo muy parecido a lo que traes hoy de Burroughs. De hecho, creo que es lo mismo, omitiendo algunas partes.
Dudo que sea casualidad.


PD: muchísimas gracias por el enlace sobre las nubes de etiquetas. Ya tengo mi nube, molaaaa XDDD


Salud

Meryone dijo...

conocía el texto de burroughs, pero no el de arrabal

y me ha dado como un cierto mal rollo...

a mí de ne me quitte pas, la que más me gusta es la de frau dietrich que está en la anterior

beso

ALOMA69 dijo...

El infierno de la droga, menudo contraste entre el primer y el segundo texto, los dos efectos opuestos.

Tremendo personaje ARRABAL.

La fotografía es muy elegante a pesar de lo que muestra.

Siempre me ha atraído el tema, ¿se nota?

Saludos!!!

maloles dijo...

Cuando no hay, cuando ves el resultado...
En fehn.

Muas!

Samuel Sayer dijo...

Está claro, no me da lo que quiero. Jajaja.

Tendrías que emigrar a Tulsa
o a otra región lejana de USA
a Utah.

Laura A. Solano dijo...

Fiiuu, son textos llenos de fuerza. Termina una derrotada al leerlos. ¡Qué grande!

Y no, no me puedo creer que tengas tan buena vista, Prax. Cuando termine este invierno nos vamos al río con un libro bajo el brazo y repetimos la escena de mi perfil, ;)

Fraülein Lithium. dijo...

¬¬ Hell! este internet del trabajo no me deja ver las fotografías...

TT______TT

Muahahahhah
de todos mdos volveré para verlos más tarde, no me pienso quedar con las ganas ni la curiosidad...

Cordiales saludos!

C. Chase dijo...

No, tío, no he leído 'La música del azar'.

Sí, jaja, son las frases de los players, como: jugándome la vida a las cartas, vida en crisis, ya'stá.

Los ojos de la serpiente con demasiada frecuencia están en los ojos de esas pécoras, y no en los dados. El caos es justo. Ya lo decía Joker.



De hombres desesperados, de paraísos, de dependencia y de mono sé yo un rato. En muchos sentidos.

santero Delcolmo dijo...

y volviendo a Burroughs:
el lenguaje es el virus.

 
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